Un asistente para cada persona del equipo.La supervisión sigue siendo tuya.
Despliega asistentes de IA en todo tu equipo, conectados a las herramientas que tu empresa ya usa, con aprobaciones y un registro claro de serie. Sin proyecto de IT.
- En marcha en días, no en meses
- Funciona con las herramientas que ya usas
- Las personas aprueban lo importante
Funciona con las apps que ya usas
Conecta correo, calendario y mensajería para que Thyra te ayude con tu día. Sin configuraciones complicadas.
Ayuda real para todo el equipo, sin un gran despliegue
Thyra le quita a todo el mundo el trabajo rutinario y le da a quien dirige el equipo un único lugar claro desde el que gestionarlo.
Un asistente para cada persona
Elige entre asistentes ya preparados (bandeja de soporte, agenda, investigación) y asigna uno a cada persona del equipo. Nadie construye nada desde cero.
Se conecta a las herramientas de tu empresa
Correo, calendarios, WhatsApp, voz y mensajería. Thyra trabaja dentro de lo que tu empresa ya utiliza, así que no hay ningún sistema nuevo que aprender.
Gestionado desde un solo lugar
Añade personas, decide qué puede hacer cada asistente y consulta el uso y los costes con claridad. Sin sorpresas en la factura, sin conjeturas.
El trabajo que se come la semana, y dónde vuelve a intervenir una persona
Cada asistente llega con un límite claro: la rutina se hace sola y lo delicado espera a alguien de tu equipo.
Bandeja de soporte
- Lo hace por su cuenta
- Clasifica lo que entra, responde las preguntas rutinarias a partir de tu propia documentación y deja el resto en borrador.
- Espera a una persona
- Los reembolsos, las quejas y todo lo que lleve el nombre de un cliente esperan a que una persona lo envíe.
Agenda y reuniones
- Lo hace por su cuenta
- Encuentra huecos, envía las invitaciones, prepara un breve resumen antes de cada llamada y vuelve a contactar con quien no se presenta.
- Espera a una persona
- Cancelar o mover una reunión con un cliente necesita el OK de alguien del equipo.
Seguimientos de ventas
- Lo hace por su cuenta
- Mantiene viva cada conversación abierta con seguimientos oportunos y fieles a tu marca, y actualiza las notas.
- Espera a una persona
- Precios, descuentos y redacción de contratos pasan siempre por un responsable.
Helpdesk interno
- Lo hace por su cuenta
- Responde las mismas preguntas de IT y RR. HH. durante todo el día, a partir de las políticas y guías que ya tienes.
- Espera a una persona
- Las solicitudes de acceso y todo lo relativo a una persona concreta se escalan al responsable adecuado.
Tu equipo sigue al mando en cada paso importante
Los asistentes se encargan solos de la rutina. Todo lo que afecta a un cliente, a un calendario o al dinero de la empresa espera primero a una persona.
Nada sale sin aprobación
Los correos a clientes, las reservas y todo lo que importa se detienen para que una persona los revise. Retócalo, envíalo o recházalo.
Tú pones las reglas
Decide qué gestiona cada asistente por su cuenta y qué necesita siempre el OK de un responsable. Cambia el límite cuando quieras.
Las dudas llegan a la persona adecuada
Cuando un asistente se topa con algo que no debería decidir solo, pregunta a la persona adecuada del equipo, con el contexto necesario para responder en segundos.
Un registro que puedes defender
Se conserva cada paso: qué se redactó, quién lo aprobó, cuándo salió. Enséñale a tu jefe, o a tu auditor, exactamente qué pasó.
Gestiónalo todo desde un solo lugar
Quien lidera el despliegue ve cada asistente, cada aprobación y cada coste sin tener que perseguir a nadie.
Puestos y roles
Invita a tu equipo con un clic y decide qué asistentes puede usar y modificar cada persona.
Permisos por asistente
Cada asistente accede solo a las herramientas y los buzones que le conectes, con las acciones que permitas.
Una única cola de aprobaciones
Todo lo que espera a una persona, de todos los asistentes, en una sola lista. Aprueba desde el móvil.
Uso y costes, por equipo
Consulta qué ha hecho cada asistente y cuánto ha costado, por persona y por equipo. Sin sorpresas en la factura.
De la primera conversación a un equipo en marcha en tres pasos
Sin consultores ni proyecto de migración. La mayoría de los equipos ve el primer asistente funcionando esa misma semana.
Cuéntanos cómo trabaja tu equipo
Describe con tus palabras qué le quita tiempo a tu equipo (tickets de soporte, agenda, seguimientos). Sin configuración técnica.
Conecta las herramientas de tu empresa
Conecta las cuentas de correo, calendario y mensajería que tu equipo ya usa. Son unos pocos clics por herramienta.
Invita al equipo, conserva la última palabra
Cada persona recibe su asistente, los responsables conservan las aprobaciones y el trabajo rutinario empieza a desaparecer desde el primer día.
Tus datos siguen siendo tuyos: los asistentes solo acceden a las herramientas que conectas, con los permisos que eliges.
Antes de contactarnos
- ¿Necesitamos a IT o a un desarrollador para ponerlo en marcha?
- No. Alguien que conozca cómo trabaja el equipo lo describe con sus palabras, conecta las cuentas e invita a la gente. La mayoría de los equipos tiene el primer asistente funcionando esa misma semana.
- ¿Qué puede ver y hacer un asistente?
- Solo las herramientas y los buzones que le conectes, con las acciones que permitas. Todo lo que sale de la empresa, como un correo a un cliente o una reserva, espera a una persona salvo que decidas lo contrario.
- ¿Podemos empezar con una persona o un solo equipo?
- Sí. Empieza por la bandeja o el proceso que más tiempo consume y añade personas a medida que demuestre su valor. El precio depende de las personas que añadas, así que empezar en pequeño cuesta poco.
- ¿Cómo se factura a un equipo?
- El precio para equipos se acuerda contigo antes del despliegue, según cuántas personas vayan a usarlo. Una vez en marcha, la página de uso muestra exactamente qué ha gastado cada asistente, así que no hay nada que cuadrar a fin de mes.
Pongamos en marcha a tu equipo
Cuéntanos en qué se le van los días a tu equipo. Te enseñaremos qué puede quitarle Thyra de encima y qué sigue bajo tu control.
- Habla con una persona, no con un embudo de ventas
- Conserva tus herramientas actuales
- Empieza en pequeño, crece cuando funcione